Envía dinero únicamente a personas que conozcas y en las que confíes. Si nunca has conocido al destinatario en persona, solo os habéis conocido por internet o no puedes comprobar quién es, podrías ser víctima de una estafa. Una vez que el destinatario cobre el dinero, puede ser imposible recuperarlo.
Si crees que has sido víctima de una estafa y tu transferencia aún no se ha pagado, ponte en contacto con nosotros inmediatamente. Es posible que podamos detenerla.
En este artículo trataremos:
- Antes de enviar dinero
- Estafas habituales y cómo detectarlas
- Qué hacer si crees que estás siendo víctima de una estafa
Antes de enviar dinero
Pregúntate:
- ¿Conozco personalmente al destinatario?
- ¿He comprobado quién es utilizando datos de contacto que he encontrado por mi cuenta?
- ¿Me están presionando para enviar el dinero rápidamente?
- ¿Hay algo en esta situación que parezca inusual o demasiado bueno para ser verdad?
- ¿Estoy pagando una comisión para recibir un premio, un préstamo, una herencia o el rendimiento de una inversión?
- ¿Sé exactamente para qué es este dinero?
Si no estás seguro de alguna de estas cuestiones, detente. Comprueba la situación antes de enviar nada. Los estafadores se basan en la urgencia, el secretismo y la presión emocional, por lo que tomarte unos minutos para comprobarlo es una de las mejores formas de proteger tu dinero.
Estafas habituales y cómo detectarlas
Estafas románticas y de relaciones por internet
Conoces a alguien por internet, en las redes sociales, en una página de citas o en una aplicación de mensajería. Durante semanas o meses, entabláis una relación. Después te pide dinero para una emergencia, como gastos médicos, problemas de viaje o una crisis familiar. Muchas de estas relaciones se crean únicamente para conseguir tu dinero.
Señales de advertencia:
- Nunca os habéis conocido en persona.
- Evita las videollamadas o quedar en persona.
- Tiene una emergencia económica tras otra.
- Te pide que mantengas en secreto la relación o el dinero.
- Te pide dinero para viajes, visados, tratamientos médicos o emergencias familiares.
Para protegerte:
- No envíes dinero a alguien a quien solo hayas conocido por internet.
- Comprueba quién es por tu cuenta.
- Habla con familiares o amigos de confianza antes de enviar nada.
Estafas de lotería, premios y sorteos
Te informan por correo electrónico, mensaje de texto, teléfono o redes sociales de que has ganado una lotería, un premio, una herencia o un sorteo. Para reclamarlo, primero tienes que pagar un impuesto, una comisión administrativa, un coste de gestión o una comisión de transferencia.
Si no participaste en un concurso, no puedes haberlo ganado. Las loterías y los sorteos legítimos no te piden que pagues para cobrar tus ganancias.
Para protegerte:
- No pagues nunca para recibir un premio.
- Comprueba la oferta directamente con la organización, utilizando datos de contacto que hayas encontrado por tu cuenta.
- Desconfía de cualquier mensaje que diga que has ganado algo en lo que no participaste.
Estafas de emergencias familiares
Alguien se pone en contacto contigo haciéndose pasar por un familiar o un amigo cercano que está de viaje, herido, detenido, varado en el extranjero o en apuros. Te presiona para que envíes dinero inmediatamente y te pide que no se lo cuentes a nadie más de la familia.
Para protegerte:
- Ponte en contacto directamente con el familiar utilizando un número que ya tengas.
- Consulta con otro familiar antes de enviar dinero.
- Tómate tu tiempo para confirmar lo que está ocurriendo, aunque parezca urgente.
Estafas de ofertas de empleo y compradores misteriosos
Te ofrecen un trabajo bien remunerado y sencillo, como revisar tiendas, tramitar pagos o actuar como representante de una empresa. Te envían un cheque o un pago y te dicen que lo ingreses y devuelvas una parte. Más tarde, el pago original resulta ser fraudulento y tú eres responsable del dinero.
Para protegerte:
- No envíes nunca dinero en nombre de un empleador que no conozcas.
- Desconfía de cualquier trabajo que implique mover dinero para otra persona.
- Comprueba por tu cuenta que la empresa y el puesto de trabajo son reales.
Estafas de compra de vehículos
Ves anunciado en internet un vehículo por mucho menos de lo que vale. El vendedor te pide que envíes una señal, una comisión de seguro, los gastos de entrega o una comisión del préstamo mediante una transferencia antes de entregarte el vehículo. Cuando pagas, el vendedor desaparece.
Para protegerte:
- Examina el vehículo en persona antes de pagar nada.
- No envíes una señal mediante una transferencia por un vehículo que no hayas visto.
- Comprueba que el vendedor es el propietario del vehículo y revisa su documentación.
Estafas de compras y alquileres por internet
Los estafadores publican anuncios falsos de viviendas de alquiler, vehículos, mascotas, dispositivos electrónicos, alojamientos vacacionales y otros productos. Te piden que pagues una señal o por adelantado por algo que no existe.
Para protegerte:
- Desconfía de las ofertas que parezcan demasiado buenas para ser verdad.
- Comprueba por tu cuenta que el vendedor o el inmueble son reales.
- Utiliza, siempre que sea posible, un método de pago que ofrezca protección al comprador.
- No envíes dinero a personas que no conozcas.
Estafas de organizaciones benéficas y ayuda en catástrofes
Después de una catástrofe natural, una crisis humanitaria o un acontecimiento de gran repercusión en las noticias, los estafadores se hacen pasar por organizaciones benéficas y piden donaciones.
Para protegerte:
- Dona únicamente a organizaciones benéficas que conozcas.
- Investiga la organización benéfica antes de donar.
- Infórmate sobre cómo se utilizará tu donación.
- Desconfía de las solicitudes de donación que no hayas pedido.
Estafas de pagos excesivos y reembolsos
Alguien te envía un cheque, un giro postal o una transferencia por un importe superior al que te debe y te pide que devuelvas la diferencia. Después de enviarla, el pago original resulta ser fraudulento y pierdes el dinero que enviaste.
Para protegerte:
- No devuelvas dinero de un pago excesivo que no esperabas.
- Si tienes que reembolsar dinero a alguien, espera hasta que su pago se haya hecho efectivo por completo.
- Ten cuidado al comprar o vender a personas que no conozcas.
Estafas dirigidas a personas mayores
Los estafadores suelen dirigirse a personas mayores mediante llamadas telefónicas, correos electrónicos, mensajes de texto, inversiones falsas y promesas de recompensas económicas. Primero se ganan su confianza y después les piden dinero, información personal o acceso a sus cuentas bancarias.
Para protegerte:
- Habla con familiares de confianza antes de tomar cualquier decisión financiera importante.
- No permitas nunca que un desconocido gestione tu dinero.
- Desconfía de las ofertas que prometan rendimientos inusualmente altos.
Estafas de préstamos garantizados
Un prestamista promete que tienes garantizada la aprobación de un préstamo, pero te pide que realices un pago antes de entregarte el dinero. Los prestamistas legítimos no suelen pedir dinero por adelantado para aprobar un préstamo.
Para protegerte:
- Desconfía de cualquier prestamista que prometa «aprobación garantizada».
- Investiga al prestamista por tu cuenta.
- No envíes nunca dinero para obtener un préstamo.
Robo de identidad
El robo de identidad ocurre cuando alguien obtiene tu información personal y la utiliza sin que lo sepas. Los estafadores pueden intentar conseguir tus documentos de identidad, datos de banca electrónica, datos de tarjetas, contraseñas u otra información personal. Pueden ponerse en contacto contigo por teléfono, correo electrónico, mensaje de texto o redes sociales, o hacerse pasar por una empresa real o un organismo público.
Para protegerte:
- Mantén tu información personal en privado.
- Utiliza contraseñas seguras y activa la verificación en dos pasos siempre que sea posible.
- Revisa periódicamente tus cuentas bancarias y de tarjetas.
- No compartas nunca información personal o financiera con alguien que no conozcas.
Estafas de suplantación de identidad
Los estafadores se hacen pasar por empleados de un banco, un organismo público, la Agencia Tributaria, una empresa de asistencia técnica, una compañía de suministros o la policía. Normalmente te dicen que hay un problema urgente y te presionan para que pagues inmediatamente.
Para protegerte:
- No facilites información personal o financiera a nadie que te llame inesperadamente.
- Cuelga y ponte en contacto con la organización utilizando los datos de contacto de su sitio web oficial.
- Comprueba cualquier solicitud por tu cuenta antes de actuar.
Qué hacer si crees que estás siendo víctima de una estafa
- Si tu transferencia aún no se ha pagado, ponte en contacto con nosotros inmediatamente. Es posible que podamos detenerla.
- Interrumpe todo contacto con la persona que crees que te está estafando.
- No envíes más dinero.
- Ponte en contacto con tu banco o con el proveedor de tu tarjeta.
- Denúncialo a la policía o al servicio local de denuncia de fraudes.